La verdad es que no sólo te extraño, sino que también te espero. Ayer y hoy; siempre te espero. Vos seguís con tu vida, y yo sigo esperándote. Y venís, porque es cierto, a veces venís. Porque vos podes venir cuando queres; yo, en cambio, sólo puedo estar para cuando vos vengas. Pero lo que siento es muy ambiguo. No sé si te quiero, o si sólo quiero lo que quise, o si quiero no quererte, o si quiero no querer dejar de quererte. Volves y me provocas sentimientos únicos, de los cuales me cuesta desprenderme. A veces me hacen sufrir, pero de alguna manera también me dan vida; y no sé ni entiendo cómo hay que elegir. Creo que ya no sé quién sos, y me niego a aceptarlo. Y ya no sé quién soy cuando estoy con vos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario